La Rioja encabeza el ranking de dependencia fiscal y el 86% de sus ingresos proviene de transferencias nacionales

La Rioja se consolidó como la provincia con mayor dependencia de los recursos provenientes del Estado nacional, según un informe elaborado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). El estudio, basado en datos oficiales de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales y de la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía, reveló que el 86% de los ingresos totales de la provincia tienen origen en las transferencias federales, una proporción que la ubica en el primer lugar del país en materia de dependencia fiscal.

El dato refleja una situación estructural que desde hace años caracteriza a la economía riojana. La reducida capacidad de generación de recursos propios y el peso que tiene el empleo público dentro de la actividad económica provincial hacen que gran parte del funcionamiento del Estado dependa de los fondos provenientes de la coparticipación y otros mecanismos de asistencia nacional.

Detrás de La Rioja aparecen Santiago del Estero, con un nivel de dependencia del 85%; Formosa, con el 84%; y Catamarca, con el 80%. Se trata de provincias que comparten características similares, como una fuerte presencia del sector público y una limitada base tributaria propia. En contraste, distritos como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Neuquén y Chubut exhiben una situación muy distinta, gracias a una mayor actividad privada y al aporte de recursos vinculados con la energía y las regalías hidrocarburíferas.

El informe señala que, entre enero y mayo de 2026, las transferencias de origen nacional hacia las provincias registraron una caída del 2% en términos reales. La baja estuvo impulsada principalmente por una disminución en la recaudación vinculada al IVA, los impuestos internos y Bienes Personales, aunque algunos rubros, como los impuestos a los combustibles, mostraron una evolución positiva.

En cuanto a la Coparticipación Federal y las leyes complementarias, que constituyen la principal fuente de financiamiento para las provincias, el estudio registró una retracción real del 3% respecto del mismo período del año anterior. Paralelamente, otros mecanismos específicos de distribución presentaron aumentos, aunque no lograron compensar completamente la caída de los recursos automáticos.

Dentro de ese esquema, La Rioja recibió durante los primeros cinco meses del año 5.670 millones de pesos en concepto de Compensación del Consenso Fiscal, frente a los 3.923 millones percibidos en igual período de 2025. El incremento real fue del 9%, por encima del promedio de las provincias beneficiadas por este mecanismo, que busca equilibrar las diferencias generadas por cambios en la distribución de determinados impuestos nacionales.

Sin embargo, la provincia no accedió a los pagos extraordinarios que sí beneficiaron a otros distritos durante este año. Provincias como Salta, Tucumán y Catamarca recibieron transferencias adicionales por miles de millones de pesos, mientras que La Rioja continuó percibiendo únicamente los fondos correspondientes al esquema automático previsto por ley.

La elevada dependencia de los recursos nacionales volvió a quedar en evidencia durante los últimos años, especialmente con la disminución de las transferencias y la creciente tensión financiera entre el Gobierno nacional y la administración de Ricardo Quintela. La reducción de fondos discrecionales y la ausencia de Aportes del Tesoro Nacional colocaron a la provincia en una situación de creciente fragilidad presupuestaria.

La compleja situación financiera quedó expuesta también en febrero de 2024, cuando La Rioja cayó en default sobre el bono verde vinculado al Parque Eólico Arauco. La situación derivó en litigios internacionales y en intentos de los acreedores por avanzar sobre activos estratégicos provinciales, reflejando las dificultades que enfrenta el gobierno riojano para sostener sus compromisos financieros en un contexto de restricciones fiscales.

Los especialistas sostienen que la dependencia del 86% evidencia las profundas asimetrías del federalismo argentino. Mientras provincias con una fuerte base productiva logran financiar gran parte de sus gastos con recursos propios, distritos como La Rioja mantienen una estrecha relación con las transferencias nacionales, lo que limita su margen de maniobra y las vuelve especialmente vulnerables frente a los ciclos económicos y las decisiones políticas del gobierno central.

La radiografía elaborada por la Oficina de Presupuesto del Congreso confirma que la estructura fiscal riojana continúa siendo una de las más frágiles del país. En un escenario de ajuste y reducción del gasto público nacional, la capacidad de la provincia para sostener salarios, servicios y programas estatales seguirá dependiendo en gran medida de la evolución de los recursos federales y de la relación institucional que mantenga con la Casa Rosada.

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