La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete Manuel Adorni incorporó un nuevo elemento de análisis: los consumos realizados con tarjetas de crédito entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. De acuerdo con los cálculos efectuados por los investigadores sobre la base de los resúmenes bancarios incorporados al expediente, el exfuncionario registró gastos por aproximadamente $139 millones durante ese período, una cifra que supera ampliamente los ingresos salariales que percibió mientras ocupó cargos públicos.
El análisis forma parte de la causa que instruye el fiscal federal Gerardo Pollicita por presunto enriquecimiento ilícito. Los investigadores accedieron a la información luego del levantamiento del secreto bancario y fiscal dispuesto en el expediente, aunque aún aguardan un informe patrimonial integral elaborado por un organismo técnico especializado que permita determinar si existe una diferencia injustificada entre los ingresos declarados y el nivel de gastos detectado.
Según la documentación reunida en la investigación, los consumos con tarjetas de crédito alcanzaron un total de $139.110.716 durante los 28 meses analizados. Hasta fines de 2025, Adorni percibía un salario cercano a los $3,5 millones mensuales como funcionario nacional, mientras que posteriormente, al asumir la Jefatura de Gabinete, su remuneración ascendió a aproximadamente $7,6 millones por mes. Sin embargo, los investigadores sostienen que el volumen de gastos ya superaba sus ingresos incluso antes de ese incremento salarial.
La causa también analiza otros movimientos financieros que no forman parte de esos consumos. Entre ellos figuran pagos en efectivo por viajes, refacciones en una vivienda ubicada en el barrio privado Indio Cuá, operaciones inmobiliarias y la utilización de tarjetas de crédito pertenecientes a colaboradores para efectuar compras personales. Varios de esos empleados declararon ante la Justicia que realizaban adquisiciones con sus propios plásticos y posteriormente recibían el reintegro del dinero en efectivo por parte del entonces funcionario.
Los investigadores consideran que ese mecanismo podría haber tenido como finalidad evitar que determinados consumos quedaran registrados directamente a nombre del exfuncionario. Entre las operaciones bajo análisis aparecen compras de electrodomésticos, artículos para el hogar, equipamiento tecnológico y productos vinculados al entretenimiento, además de otros gastos que forman parte de la reconstrucción patrimonial realizada por la fiscalía.
Otro de los aspectos que busca esclarecer la investigación es el origen de los fondos utilizados para afrontar esos gastos. Según la información bancaria incorporada al expediente, las tarjetas eran abonadas mediante débitos automáticos desde cuentas personales y no registraban atrasos en los pagos. No obstante, la fiscalía intenta establecer si los ingresos declarados por Adorni resultaban suficientes para sostener ese nivel de consumo durante el período investigado.
En paralelo, la Justicia continúa analizando otras operaciones patrimoniales del exjefe de Gabinete, entre ellas inversiones en criptomonedas, compras inmobiliarias y movimientos financieros realizados por integrantes de su grupo familiar. El informe patrimonial que se encuentra en elaboración será determinante para definir los próximos pasos de la investigación y establecer si corresponde solicitar una declaración indagatoria.
Hasta el momento, Manuel Adorni no fue condenado ni existe una resolución judicial sobre el fondo de la causa. La investigación continúa en etapa de recolección y análisis de pruebas, mientras la fiscalía procura determinar si la evolución de su patrimonio y el nivel de gastos registrados guardan correspondencia con los ingresos declarados durante su desempeño en la función pública.





