La desocupación en La Rioja aumentó y alcanzó el 6,1% durante el primer trimestre de 2026

La situación del mercado laboral en La Rioja mostró un deterioro durante los primeros meses del año. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desocupación en la capital riojana alcanzó el 6,1% de la Población Económicamente Activa (PEA) en el primer trimestre de 2026, un incremento significativo respecto del mismo período del año anterior, cuando se ubicaba en el 3,8%.

A pesar del aumento, el índice de desempleo en La Rioja se mantuvo por debajo del promedio nacional, que alcanzó el 7,9%, aunque se ubicó por encima de la media correspondiente a la región del Noroeste Argentino (NOA). Los datos reflejan un escenario de creciente dificultad para la generación de empleo en una provincia donde el sector público continúa desempeñando un papel fundamental en la actividad económica.

La suba de la desocupación se produce en un contexto marcado por la caída del consumo, el cierre de empresas y las dificultades que enfrenta el sector privado. Diversos informes privados señalaron recientemente que La Rioja fue una de las provincias más afectadas por la desaparición de empresas empleadoras y por la reducción de la actividad comercial, factores que repercuten directamente sobre el mercado laboral.

Especialistas sostienen que la desaceleración económica registrada en algunos sectores productivos y la retracción de la demanda interna contribuyeron al incremento del desempleo. Asimismo, advirtieron que el mercado laboral riojano presenta una elevada dependencia del empleo estatal, lo que limita las posibilidades de expansión del trabajo privado formal.

El informe del INDEC también refleja la evolución de otros indicadores vinculados con el empleo. Además de las personas que se encuentran desocupadas, existe una porción de trabajadores ocupados que buscan ampliar sus ingresos mediante un segundo empleo o una mayor carga horaria, fenómeno asociado a la pérdida del poder adquisitivo y a las dificultades económicas que atraviesan numerosos hogares.

En los últimos meses, distintas entidades empresarias y comerciales de la provincia manifestaron preocupación por la caída sostenida de las ventas y por las dificultades para sostener la actividad. El cierre de locales comerciales y la disminución del movimiento económico comenzaron a generar señales de alarma respecto de la evolución del empleo durante el resto del año.

A nivel nacional, el aumento de la desocupación también encendió advertencias entre economistas y analistas del mercado laboral. Si bien algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilización, el proceso de recuperación todavía no logró traducirse plenamente en una mejora del empleo privado y en una mayor creación de puestos de trabajo.

En La Rioja, el escenario se presenta especialmente sensible debido al peso que tienen los salarios públicos y las transferencias nacionales en el funcionamiento de la economía provincial. La evolución de la actividad económica y las políticas destinadas a incentivar la inversión privada serán factores determinantes para revertir la tendencia observada durante los primeros meses de 2026.

Mientras tanto, los datos del primer trimestre muestran que el desempleo volvió a crecer en la provincia y plantean un nuevo desafío para una economía que continúa buscando mecanismos para recuperar la actividad y generar oportunidades laborales en un contexto de fuerte incertidumbre económica.

Share it :

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *