La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete no solo provocó una reconfiguración del gabinete nacional, sino que también abrió una nueva etapa de tensión entre el presidente Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri. Según trascendió desde distintos sectores del oficialismo, el mandatario responsabiliza al líder del PRO por el desenlace de la crisis política que terminó con la renuncia de uno de sus funcionarios de mayor confianza.
De acuerdo con versiones difundidas desde el entorno presidencial, Milei regresó a la Quinta de Olivos visiblemente molesto tras confirmarse la salida de Adorni y mantuvo conversaciones con empresarios y colaboradores en las que expresó su malestar por el rol que, a su entender, desempeñó Mauricio Macri durante las semanas previas a la crisis. Según esas versiones, el Presidente considera que el exmandatario contribuyó a debilitar políticamente a su entonces jefe de Gabinete.
Las diferencias entre ambos dirigentes se profundizaron a medida que avanzaban las investigaciones judiciales y el desgaste político que rodeó a Adorni. En la Casa Rosada sostienen que algunos sectores vinculados al PRO dejaron de respaldar al funcionario cuando comenzaron a crecer las denuncias en su contra, situación que terminó acelerando su salida del Gobierno.
La crisis concluyó con la renuncia de Adorni y el nombramiento de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, un movimiento que fue interpretado como un intento del oficialismo por recuperar la iniciativa política y recomponer el diálogo con los gobernadores y los bloques aliados en el Congreso.
Pese a los cambios en el gabinete, la relación entre Milei y Macri atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de la gestión libertaria. Aunque ambos espacios mantuvieron una alianza parlamentaria durante buena parte del mandato, en las últimas semanas comenzaron a evidenciarse diferencias respecto de la estrategia política y la conducción del Gobierno.
Fuentes cercanas al oficialismo sostienen que el Presidente considera que algunos dirigentes del PRO aprovecharon la crisis para intentar condicionar decisiones dentro del Ejecutivo. Desde el entorno de Macri, en cambio, rechazan esas interpretaciones y atribuyen la situación exclusivamente al impacto que tuvieron las investigaciones judiciales y el deterioro político del exjefe de Gabinete.
Mientras tanto, la designación de Santilli busca inaugurar una nueva etapa para el Gobierno nacional, con un gabinete reorganizado y una estrategia orientada a recuperar la agenda de gestión. Sin embargo, el episodio dejó al descubierto las tensiones que persisten entre La Libertad Avanza y el PRO, una relación clave para la gobernabilidad y para la construcción de mayorías legislativas.
Hasta el momento, ni Javier Milei ni Mauricio Macri realizaron declaraciones públicas sobre estas versiones. Las acusaciones sobre presuntas responsabilidades políticas en la salida de Adorni provienen de fuentes citadas por distintos medios y no han sido confirmadas oficialmente por ninguno de los protagonistas.





