El Gobierno nacional decidió no adquirir los derechos de transmisión de la Copa del Mundo 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
En una decisión histórica, el Gobierno de Javier Milei confirmó que la Televisión Pública no comprará los derechos para transmitir el Mundial 2026. Esta medida marca el fin de una tradición de 52 años, ya que desde Alemania 1974, el canal estatal había estado presente en la cobertura del evento más importante del fútbol mundial. La última vez que la TV Pública no tuvo participación fue en México 1970, cuando las imágenes llegaron a través de un medio privado.
Motivos de la decisión
Según fuentes oficiales, la decisión responde a razones económicas. La adquisición de los derechos de transmisión implicaba un gasto estimado en siete millones de dólares, monto que el Ejecutivo consideró no prioritario en el actual contexto de ajuste fiscal. «No vamos a gastar siete millones de dólares en fútbol», señalaron desde el Gobierno.
Aunque la medida ya está tomada, el Gobierno mantiene plazo hasta diciembre para reconsiderarla. Sin embargo, desde la Casa Rosada aseguran que la decisión es firme.
Impacto en la cobertura televisiva
La TV Pública había sido el canal principal para la transmisión de los mundiales en Argentina desde 1974. En ediciones anteriores, como en 2022, la señal estatal logró recuperar la inversión mediante ingresos publicitarios, aunque parte de esos fondos provinieron de aportes de gobiernos provinciales y organismos públicos, lo que generó cuestionamientos.
La decisión de no transmitir el Mundial 2026 también refleja un antecedente inmediato: en septiembre de 2024, la TV Pública no emitió el partido de la Selección Argentina frente a Chile por las Eliminatorias, al no lograr un acuerdo con las empresas que poseen los derechos.
Repercusiones políticas y sociales
La medida ha generado críticas desde diversos sectores políticos y sociales. Desde la oposición, se cuestiona la decisión por considerarla un retroceso en el acceso gratuito a eventos de interés nacional. Por su parte, el Gobierno defiende la medida como parte de un plan de ajuste en los medios estatales, que también incluye cambios en Radio y Televisión Argentina (RTA) y otras señales públicas.





