María Eugenia Vidal, diputada nacional y exgobernadora de la provincia de Buenos Aires, ha marcado su distancia con La Libertad Avanza (LLA) y ha decidido reforzar al PRO en distritos clave del país. En una reciente entrevista, Vidal expresó que acompañará a los candidatos del PRO que compitan contra LLA y el kirchnerismo en distintas provincias, destacando su postura crítica frente a la estrategia nacional de su partido. Aclaró que su apoyo se concentrará en 14 provincias donde el PRO mantiene autonomía y compite tanto con el oficialismo como con LLA, mencionando como próximos destinos de campaña a Corrientes, Santa Fe y Chubut.
Vidal negó estar armando una línea alternativa dentro del partido, afirmando que está acompañando a los que piensan como ella, lo que considera un debate y vida interna, no una fractura ni drama. Defiende la necesidad de una oposición coherente y racional, que apoye cuando corresponda y marque diferencias frente al gobierno. Su postura se aleja del antimileísmo y propone un enfoque de postmileísmo, pensando en la construcción institucional después de Milei.
Además, Vidal enfatizó la importancia de la coherencia política y la transparencia, especialmente en la votación de proyectos en la Cámara de Diputados, y criticó la falta de discusión sobre ingresos y gastos, vinculándola con la persistente inflación y descontrol del gasto público. Su compromiso se centra en mantener consistencia entre discurso y acción, diferenciándose de lo que definió como la lógica de “rosca” partidaria.
Finalmente, la exgobernadora reflexionó sobre la relación entre la política y el sector privado, rompiendo tabúes: “Ojalá pueda demostrar que sí se puede hacer el cruce de sectores en forma natural”, y destacó que la política puede ejercerse de múltiples formas, más allá de los cargos tradicionales, como su labor en una ONG dedicada a la alfabetización.
Esta postura de Vidal refleja un posicionamiento estratégico dentro del PRO, buscando fortalecer al partido en distritos clave y mantener una línea coherente con sus principios, al tiempo que se distancia de alianzas que considera no alineadas con su visión política.





